Monday, March 3, 2014

Con este atardecer / With this sunset

Gracias por toda una vida de amor de abuela
Por las historias de una joven maestra viajera
Por transportarme a esa plaza en Huehuetenango al lado del árbol de moras
Por los recuerdos que adornan cada par de aretes y cada cajita de joyas
Por tus fideos con queso
El cafecito con pan dulce, acompañado de buenas conversaciones
Por el ayote en dulce, y los duraznos y cerezas
Por tus manos tiernas, espíritu alegre y corazón bailarín
Gracias por tu amor, sabiduría, y fuerza
Gracias por ser mi abuela
Te amo y te extraño… te mando un abrazo de los nuestros.


Thank you for a lifetime of gradmotherly love
For the stories of a young, travelling teacher
Fro transporting me to that plaza in Huehuetenango, next to the blackberry tree
For the memories that adorn every pair of earrings and every jewelry box
For your pasta with cheese
The coffee with sweet bread, accompanied by good conversations
For the squash candy, and the peaches and cherries
For your tender hands, your happy spirit and your dancing heart
Thank you for your love, wisdom and strength
Thank you for being my grandmother
I love you and miss you... I'm sending you one of our hugs.

Sunday, February 23, 2014

Cerca / Near

La tierra se está despertando de nuevo.
Ya toca.

La primavera está seduciendo a las raíces y ramas.
Ha esperado pacientemente, pero ya es tiempo.
Toca florecer, abrir nuevos pétalos, tiernas hojas.
Ya toca.

El invierno y la lluvia se llevaron parte de lo que el otoño dejó atrás.
Y se viene otro ciclo.  Nuevas fronteras, y olor a tierra mojada, colorida.




The earth is waking up again.
It’s time.

Spring is seducing roots and branches.
It has waited patiently, but it’s time.
It’s time to blossom, open new petals, tender leaves.
                        It’s time.

The winter and the rain took with them part of what autumn left behind.

And a new cycle begins.  New borders, and the smell of colorful, wet soil.

Saturday, February 8, 2014

Other / Otro

In the other face of the moon, there is also light, wisdom.
The beings that have been marginalized to the shadows also have stories, colors, energy.
I have been thinking about the dark side of the moon,
In the visible / invisible
In what we say / keep silent
In what we let go / hold on to
Do we question it?  Do we question ourselves?
Can we listen to something that contraries, questions us?
We have to see the chaos, the debris, the light, the movement, the life.
Can I look into your eyes and see myself as much as I can see you in me?



En la otra cara de la luna también hay luz, sabiduría.
Los seres que han sido marginados a las sombras, también tienen historias, colores, energía.
Y es que he estado pensando en el lado oscuro de la luna,
En lo visible / invisible
En lo que decimos / callamos
En lo que soltamos / aprehendemos
¿Acaso lo cuestionamos?  ¿Nos cuestionamos a nostras mismas?
¿Podemos escuchar algo que nos contraria, nos pregunta?
Y es que hay que ver el caos, los escombros, la luz, el movimiento, la vida.

¿Puedo verte a los ojos y verme a mí misma tanto como puedo verte en mí?

Friday, September 6, 2013

Se habla español

(Originally posted in The Korbel Report.  Check out other entries around international studies!)

I was waiting for the bus the other day, and I met a man who had just got out of work and was ready to go home.  After greeting him with the usual, “Good afternoon.  How’s your day going?” I then asked him where he was from, because I heard his accent.  “I’m from Guatemala”, he said, and from then on we just started chatting in Spanish.
Rob – that’s the alias I will use – was born in the same country I was born, but it was a very different country at that time.  He grew up in a rural community thirty minutes away driving distance from one of the biggest urban settings in Guatemala, Xela.  He only finished elementary school, so 6th grade in our education system.  When he was 17, he migrated to the United States, and has been here ever since. He works every day, pays taxes, rides public transportation, and contributes to the economy of Washington DC and Maryland.  He is undocumented.  When I asked him if he knew about any of the networks for immigrants that are available in the DC area, his face responded me with a blank expression.  I told him about some of the organizations for day laborers, for Central Americans, for undocumented immigrants and other organizations that might be of some utility. He has been here for a little over ten years, and he didn't know about any of this.  I learned about the DC organizations that work for immigrants’ rights last week at a meeting for work, and I have been here for a little under two months.
This made me really unhappy, frustrated and angry.  And it just made me think and ask questions.  How does Rob access health?  Does he have access to preventive health at all?  How can he access adult education?  How does he access other kinds of services?  What does he do when he gets sick?  Where does he live?  What would he do if his boss is being unfair in terms of working schedules and salary?  Don’t get me wrong: Rob is obviously a resilient, adaptive man, who has worked hard for over a decade. He has been sending money to his family back in Guatemala, he is bilingual (maybe even multilingual if he speaks either Mam or Quiche’, the Mayan languages in the region where he is from) and knows how to move around parts of the city.  He is a survivor.  But at the same time, he was telling me how he hasn't seen his family in all these years, how he can’t leave the country, how he had to travel through the borders using a coyote, and how it is so hard to get a visa and a social security number.
How do we allow for some individuals to be treated as people and others to be treated as less than people?  How come our humanity is still defined by where we are born, our geographic origins?  Why do I have more human rights protected and guaranteed than Rob does?  If we really want to tackle issues around health, human rights, international politics, and economics, we really need to revise, reform and revolutionize immigration policies.  In the connected world we live in, with technology that makes distances and time so malleable, I sometimes think we live more disconnected from each other than ever.  We need to learn about the different efforts currently taking place working towards fairer immigration policies, learn about the different social movements that have been fighting for this around the world, and think what can we do to be part of the conversation, the movements, and the reforms.  Because after all, aren't we all immigrants?
I leave you with a quote from President Franklin Roosevelt: “Remember, remember always, that all of us, and you and I especially, are descended from immigrants and revolutionists.”
_______
El otro día estaba esperando el bus, y conocí a un hombre que acababa de terminar de trabajar y estaba listo para irse a su casa.  Después del saludo común "Buenas tardes, ¿cómo va su día?", le pregunté que de dónde es, pues le escuché un acento.  "Soy de Guatemala", me dijo, y de allí en adelante platicamos en español.
Rob – ese es el alias que voy a usar – nació en el mismo país donde yo nací, pero en un país bastante diferente al mismo tiempo.  Creció en una comunidad que queda a media hora de Xela, uno de los centros urbanos más grandes de Guatemala.  Terminó sólo la primaria, hasta 6to grado. Cuando tenía 17 años, emigró a Estados Unidos, y ha estado aquí hasta ahora.  Trabaja todos los días, paga impuestos, usa el transporte público y contribuye a la economía de Washington DC y de Maryland.  Es indocumentado.  Cuando le pregunté si conocía cualquiera de las redes de contactos y organizaciones para migrantes en el área de DC, me respondió con una expresión en blanco.  Le conté de algunas de las organizaciones que trabajan para y con jornaleros, Centroamericanos, migrantes indocumentados y otras organizaciones que podrían ser de utilidad.  Ha estado aquí por más de diez años y no conocía sobre todas estas organizaciones.  Yo me enteré de las organizaciones locales en DC que trabajan or los derechos de los migrantes la semana pasada en una reunión de trabajo, y he estado aquí casi dos meses.
Todo esto hizo sentirme infeliz, frustrada y enojada.  Y me hizo pensar y preguntarme varias cosas.  ¿Será que Rob tiene acceso a salud?  ¿Tendrá acceso a salud preventiva de algún tipo?  ¿Cómo puede tener acceso a educación para adultos?  ¿Cómo puede tener acceso a otros servicios? ¿Qué hace cuando se enferma?  ¿Dónde vive?  ¿Qué haría si su jefe está siendo injusto en cuanto a salario y horarios de trabajo?  Y no me malentiendan: Rob es obviamente un hombre resiliente, adaptante, y ha trabajado duro por más de una década.  Le ha estado mandando dinero a su familia en Guatemala, es bilingüe (o tal vez multilingüe si habla Mam o Quiche’, los idiomas mayas de la región de donde es), y sabe cómo moverse en diferentes partes de la ciudad.  Es un sobreviviente.  Pero al mismo tiempo, me estaba contando que no ha visto a su familia en todos estos años, que no puede irse del país, que tuvo que moverse entre fronteras usando un coyote, y que es muy difícil conseguir una visa o un número de seguro social.
¿Cómo permitimos que algunos individuos sean tratados como personas y que otros sean tratados como menos que personas?  ¿Cómo puede ser que nuestra humanidad aún se defina por dónde nacimos, nuestros orígenes geográficos?  ¿Por qué yo tengo más derechos humanos protegidos y garantizados que Rob? Si realmente queremos hacer frente a los problemas de salud, derechos humanos, políticas internacionales, economía, tenemos que revisar, reformar y revolucionar las políticas de migración.  En el mundo conectado en el que vivimos, donde la tecnología hace del tiempo y el espacio cosas maleables, algunas veces pienso que vivimos más desconectados el uno del otro que nunca antes.  Necesitamos aprender sobre los esfuerzos que están dándose en la actualidad hacia políticas de migración más justas, aprender sobre los diferentes movimientos sociales que están luchando por esto en todo el mundo, y pensar sobre qué podemos hacer para ser parte de esta conversación, de estos movimientos, de las reformas.  Porque después de todo, ¿no somos todos migrantes?

Las y los dejo con una cita del presidente Franklin Roosevelt, “Recuerda, recuerda siempre, que todos nosotros, especialmente tú y yo, descendemos de inmigrantes y revolucionarios”.

Wednesday, August 28, 2013

Of cities and stories within a city / De ciudades e historias dentro de una ciudad

(Originally posted in English in the Global Health Corps Fellows' blog.  Check other entries by current fellows! And check out this version in Spanish -below- and some poetry)

I’ve been in DC a little over a month now.  Every time I had come to this city before moving here, I said to myself, “Ah! I want to live here!  I love the energy in this city!”.  And I’m here.  It’s crazy and amazing.  I really didn’t know what to expect.  New city, new job, a combination of new friends and some old ones, of letting go…  And it has been intense, at so many different levels.  That’s the word that best describes my experience so far: intense.  It feels like it has been more than a month.  I have been learning and growing in so many areas of my life, and I’m really thankful for that.  It has been soul-stretching.  I have used this phrase before, for other things, and it may not be the best description but it is what comes to mind.  It has been a month of soul, mind and heart stretching.  People, places, and new experiences help you grow, stretch, open your horizons.
The thing that has struck me the most so far is how there are so many cities within a single city; and the many different stories that accompany this fact.  Perhaps I have said this previously, and I’m sure I experienced and saw it in other cities I’ve lived in.  The diversity, heterogeneity and dynamism of cities are just amazing.  There are so many DC’s in DC, as there are in Guatemala, Denver, Delhi and others.  So many realities.  There are ways to listen to the different stories, to know a little of the different cities within a city; but it’s not easy.  It requires effort and openness.
So I want to invite you, wherever you live, to open yourself to exploring those differences.  Go to places you wouldn’t normally go.  Take whatever precautions or preparation you need, but go and see places within your city that you have never been to, for whatever reason.  Question what you have mentally categorized about the place where you live.  Labels based on stereotypes, history, the media, or because “it’s too dangerous” or “too dirty” or “too ugly”.  I don’t doubt there are places that might be this, but they are not only this.  If you really are a curious human being, if you really want to connect with others, if you want to see and better understand the place where you live, you need to go outside your comfort zone.  And then you may start to question why those differences exist.  Why some places are so far away from everything, so disconnected, so invisible… Why some spaces are filled with resources and others aren’t.  Things we take for granted like parks, buses, trees, markets, flowers, bridges, sidewalks, garbage cans.  How does this impact you, but specially others, and their present and futures.
I feel privileged because thanks to my work at HIPS, I have seen places in DC that I’m sure people that have lived here for years have never gone to.  We work from a harm reduction approach, providing HIV and Hep C testing and counseling, a safe needle exchange program and a safer sex supplies delivery program, primarily for people who use drugs and people who engage in sex work.  So I get to go in a van to different places in DC, at day and night, to meet with clients that want the health services we offer.  I feel even more privileged and thankful to have met so many amazing people so far, with different journeys, decisions and stories, life lessons and pockets of wisdom.  People that make up part of the energy I love so much in this city.
So take a walk, take a different bus route, say hello to a stranger in the train station and ask how their day is going so far.  “It’s too far away, I’m too busy, it would be too much…”.  Just do it once, at least once.  You don’t know what you may find, what you will learn, who you will meet. 
Thanks for reading… here's a poem inspired by the energies of this city.  For now, looking forward to what is to come and what this year will bring, with all the stories and cities in this beautiful place.

Of cities and things

Among flashing lights, red and green seconds,
between movement, heat and people,
monumental trees rise in full bloom, sharing their shadow with everyone.
As the old man in the corner who smiles at everyone,
the child by the hand of his mother looks you in the eyes, as he did with someone else.

And suddenly the scene changes, doors, checkpoints, rails, limited access.
No flowers, no shade; it is like entering another world.
And if the sky is not divided in more than clouds or stars that are shared equally,
why does skin and money and streets and houses can divide us as broken glass?
Music is not shared, nor looks, and almost not even air,
but only (and perhaps), a momentary space, a temporary second.
And there are singing metal snakes between concrete and people, warning us about the problem of not living in tune, of not breathing, of not to looking at each other.

Among flashing lights, between moments that can go fast,
look me in the eyes, I will give you a smile...

______
He estado en Washington DC por un poco más de un mes.  Cada vez que había estado en esta ciudad antes de mudarme, me decía a mí misma, “¡Ay!  ¡Quiero vivir aquí!  Me encanta la energía de esta ciudad”.  Y ahora estoy aquí.  Qué loco y qué increíble.  Realmente no sabía qué esperar.  Ciudad nueva, trabajo nuevo, una combinación de amigos nuevos con algunos de antes, y el soltar… Y ha sido intenso,  a diferentes niveles.  Esa es la palabra que mejor describe mi experiencia hasta ahora: intensa.  Se siente como más de un mes.  He estado aprendiendo y creciendo en muchas áreas de mi vida, y estoy agradecida por ello.  Ha sido un estiramiento de alma.  He usado este término antes, para otras cosas, y tal vez no es la descripción más exacta, pero es lo que se me viene a la mente.  Ha sido un mes de estiramiento de alma, mente y corazón.  La gente, los lugares, y las nuevas experiencias te ayudan a crecer, estirarte y a abrir tus horizontes.
Lo que más me ha impacto hasta el momento es cómo hay tantas ciudades dentro de una misma ciudad; y las diferentes historias que acompañan esta realidad.  Tal vez lo he dicho antes, y estoy segura que lo experimenté y lo vi en otras ciudades donde he vivido.  La diversidad, la heterogeneidad y el dinamismo de las ciudades son impresionantes.  Hay tantas DC en DC, como las hay en Guatemala, Denver, Delhi y otras ciudades.  Tantas realides.  Hay formas de escuchar las diferentes historias, de conocer las diferentes ciudades dentro de una ciudad; pero no es fácil.  Requiere esfuerzo y apertura.
Así que te invito, donde sea que vivás, a abrirte a explorar esas diferencias.  Andá a lugares que no irías normalmente.  Tomá las precauciones y preparación que necesités, pero andá y mirá lugares dentro de tu ciudad a los que nunca has ido, por la razón que sea.  Cuestiona lo que has categorizado mentalmente sobre el lugar donde vivís.  Etiquetas basadas en estereotipos, la historia, los medios, o porque es “muy peligroso” o “muy sucio” o “muy feo”.  No dudo que hay lugares que tal vez son esto, pero no son sólo esto.  Si realmente sos un ser humano curioso, si realmente te querés conectar con otros, si quereés ver y entender mejor el lugar donde vivís, necesitás salir de tu área de comodidad.  Y entonces tal vez hasta podés empezar a cuestionar porqué existen esas diferencias.  Porqué hay lugares que están tan lejos de todo, tan desconectados, tan invisibles… Porqué hay lugares que tienen todos los recursos y otros no.  Cosas que tomamos por sentando, como parques, buses, árboles, mercados, flores, puentes, aceras, botes de basura.  ¿Cómo te impacta esto, pero espcialmente, cómo impacta a otras personas, y su presente y sus futuros?
Yo me siento privilegiada porque gracias a mi trabajo en HIPS he visto lugares de DC que estoy segura personas que llevan años de vivir aquí nunca han visto.  Trabajamos desde un modelo de reducción de daños, proveyendo pruebas y consejería sobre VIH y Hepatitis C, un programa de intercambio de jeringas seguras y uno de distribución de suministros para sexo seguro.  La mayoría de nuestros clientes son personas que usan drogas o que hacen trabajo sexual.  Así que en una van, nos movemos por toda la ciudad, de día y de noche, para juntarnos con los clientes que quieren tener acceso a los servicios de salud que proveemos.  Me siento aún más privilegiada de conocer a tantas personas increíbles hasta el momento, con trayectos distintos, y decisiones e historias, lecciones de vida y pedazos de sabiduría.  Gente que compone la energía que me fascina de esta ciudad.
Así que salí a caminar, tomá una ruta de bus diferente, decile hola a un extraño en la parada del tren y preguntale cómo va su día.  “Está muy lejos, estoy muy ocupada, sería demasiado…”.  Hacelo una vez, aunque sea una vez.  No sabés lo que vas a encontrar, lo que vas a aprender, a quién vas a conocer.
Gracias por leer… va un poema insipirado por las energías de esta ciudad.  Por ahora, a la expectativa de lo que va a venir y lo este año traerá, con todas las historias y ciudades en este lugar hermoso.

De ciudades y cosas

Entre luces parpadeantes, segundos de rojo y verde,
entre tanto movimiento, gente y calor,
se alzan monumentales árboles en plena flor, compartiendo su sombra con todos.
Como el anciano en la esquina que le sonríe a todos,
el niño de la mano de su madre te mira a los ojos, como a la persona anterior.

Y de repente, cambia la escena, hay puertas, garitas, barandas, acceso limitado.
Sin flores, sin sombra, es como entrar a otro mundo.
Y si el cielo no se divide más que en nubes o estrellas que igual son compartidas,
¿por qué la piel y el dinero y las calles y las casas pueden dividirnos como vidrio desquebrajado?
No se comparte la música, ni la mirada, casi ni el aire,
sino sólo (y tal vez), un espacio momentáneo, un segundo pasajero.
Y hay serpientes de metal cantando entre el concreto y la gente, como advirtiendo sobre el problema de no vivir atentos, de no respirar, de no mirarnos a los ojos.

Entre luces parpadeantes, entre momentos que pueden irse rápido,
mirame a los ojos, que yo te regalo una sonrisa…

Monday, July 22, 2013

Amiga luna / Friend moon

Para las mujeres de mi vida...
gracias por compartir sus fragancias tan únicas conmigo

Es bueno tener amigas, te embellecen el alma.
Te hacen florecer y crecer,
te hacen pensar y reír.
Te hacen humana.
Son otro nivel de amor, de entendimiento, de compañía.
Lloran con vos, pero también rién.
Y como la luna, están ahí, brindado su suave luz,
entre estrellas y nubes, cada noche, ahí.
Sabiduría de madre, de abuela, de hermana, de amiga.
Incondicionales, fuertes, transparentes, presentes.
¡Qué bueno saberse amada!
¡Qué privilegio, qué vida!
Estoy agradecida...


For the women in my life...
thank you for sharing your unique fragrances with me

It is good to have friends, they embellish the soul.
They make you bloom and grow,
they make you think and laugh.
They make you human.
They are another level of love, of understanding of company.
They cry with you, but they also laugh with you.
And like the moon, they are there, sharing their gentle light,
between stars and clouds, every night, there.
The wisdom of a mother, a grandmother, a sister, a friend.
Unconditional, strong, transparent, present.
How good to know I'm loved!
What a privilege, what a life!
I am thankful...

106

For all the GHC Fellows... you are all amazing

From mountains and valleys,
From cities and towns,
We've all come together,
As many, as one.

You are all stronger than you think,
You can jump higher, run faster...
But if you need to pause to take a breath,
Just remember you're not alone.

We're planting seeds,
We're building bridges...
Not only from where we're from
Not only where we are going to be,
But between us as well.

Enjoy this year.
Breathe, live, grow, blossom.



Para todos los Fellows de GHC... todos son increíbles

Desde montañas y valles,
Desde ciudades y pueblos,
Todos nos reunimos,
Como muchos, como uno solo.

Todos son más fuertes de lo que creen,
Pueden saltar más alto, correr más rápido...
Pero si necesitan detenerse para respirar,
Sólo recuerden que no están solas ni solos.

Estamos sembrando semillas,
Construyendo puentes...
No sólo desde donde venimos,
No sólo donde vamos a estar,
Pero entre nosotros y nosotras también.

Disfruten este año.
Respiren, vivan, crezcan, florezcan.